El Club de los Monos que invade Internet
POR ADRIÁN.A. Y MARCOS.G.
Antes que nada, ¿qué son los NFTs? Sus siglas del inglés significan Token-No-Consumible. Estos usan la tecnología de las criptomonedas para demostrar la autenticidad de un archivo, llamada blockchain. A diferencia de las criptomonedas, los NFT no se pueden dividir. Actualmente existen dibujos, canciones e incluso mundos virtuales. Estas tecnologías han tenido un gran auge y han creado grandes riquezas.
El mercado del NFT y las criptomonedas ha explotado recientemente, nuestros amigos, los NFTs, se pueden comprar con divisas reales o digitales. Actualmente las plataformas más populares son Opensea.io, Axie Infinity y Rarible.com.
Entre los muchos artistas digitales, destaca Bored Ape Yacht Club, el cual ha creado una gran fortuna gracias a las nuevas tecnologías, hablamos de 900 millones de euros en Ethereum. Este grupo de artistas se conforma de cuatro integrantes, todos amigos. Sus obras tratan de un simio con distinta ropa, colores y expresiones faciales. De sus casi infinitas posibilidades, han creado un total de 10 copias “únicas”.
BAYC tiene una inmensa cantidad de productos. Debido a la alta especulación sus creaciones tienen desorbitados precios, costando el más barato más de 1.3 ETH, 3500 dólares. Muchos famosos como Neymar, Eminem y Snoop Dogg han comprado alguno. El hecho de tener un mono en posesión te hace entrar en “el club de los monos”, la nueva burguesía.
La popularidad de estos simios con precios astronómicos los han convertido en objetivo de burla y mala fama. La manera de burlarse más común de los NFTs es “descargar la imagen” pues nada te impide guardar la imagen en tu teléfono móvil u ordenador, mientras tanto alguien está pagando miles de dólares.
Esta revolución en el mundo del arte y la tecnología es muy controversial. Indiscutiblemente los primates pertenecen al movimiento artístico contemporáneo, donde a menudo la definición del arte se vuelve difusa. Estos simios han encontrado su lugar en el mundo del arte, al igual que el plátano pegado en la pared.
